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Hay muchas cosas interesantes para compartir. La vida esta llena de alegria y esperanza. Hagamos de esta vida un momento diario de ser mejores!

sábado, marzo 06, 2010

 
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lunes, marzo 23, 2009

Y cuando sera?

Cuando era niña por ahí de los años sesentas allá en Heredia, los servicios de luz y agua eran precarios, así que era común que la falta de electricidad se diera con regularidad. Aún recuerdo bien las calles abiertas en zanjas, todas las calles que llevaban a mi escuela! Era maravilloso pasar por ahí cada día, algunos terminaban adentro de las zanjas , llenos de barro colorado en sus zapatos lustrosos y sucio el uniforme planchado y almidonado. Disfrutábamos mucho. No era simplemente las zanjas, cada día había aventuras y cuentos que contar, mentiras y verdades fantásticas. Decían que las zanjas eran para mejorar los servicios, alcantarillados, electricidad, la incipiente telefonía y muchos otros servicios. A nosotros nos interesaban las zanjas en media calle, a veces llenas de agua y otras secar, llenas de polvo.

El agua faltaba y no había dengue, así que en el patio de mi casa, tan particular, habían estañones llenos de agua, tanque de agua aéreo, cerca de las pilas de lavar y al lado del tanque el perico, que se llamaba Kiki y que se escapaba cuando habían gatos cerca y se escondía en el horno de la cocina.

Pero Heredia fue creciendo, y aunque los servicios no son los mejores, ya no hay apagones a cada rato ni falta el agua por días completos…a veces!!! Pero no es costumbre.

Yo no estuve ahí para ver estos cambios, para entonces nos habíamos ido a vivir a Limón y allá, las cosas estaban como cuando era yo niña de escuela, solo que ahora estaba en el colegio, igual los servicios se interrumpían constantemente… Limón también creció y no me toco verlo cambiar a mejores servicios…

Unos años viviendo fuera del país me enseñaron la buena calidad que tienen los servicios de agua y electricidad, eran maravillosos, algo que no conocía hasta entonces. Lo malo de vivir en el exterior eran los cambios terribles de humor de los pueblos. Pasábamos de la libertad a la opresión en minutos, del toque de queda y estar contra la pared siendo requisados como delincuentes, a la tranquilidad de comprar con seguridad en los grandes centros comerciales. Escuelas cerradas, huelgas y sobre todo el temor a los militares y que nos negaran la visa de trabajo. No era lugar para criar hijos. No en los setentas en Latinoamérica, con tantas dictaduras, golpes de estado y la “shock doctrine” por todos lados.

Muchos años después, ya en la zona de Siquirres, dependíamos totalmente de las plantas de electricidad y agua que tenía la compañía bananera, se cortaban los servicios fácilmente y fácilmente también se acostumbra uno, aún sabiendo que en otros lugares, cercanísimos y más civilizados, no pasa lo mismo.

Uno se domestica, acepta ser maltratado por los malos servicios y hasta se convierte en buscador de la incomodidad. Por eso, finalmente llegué a Quepos, para mediados de los noventa. La compañía de palma cubría todos los servicios, igualmente, irregulares, pero gratis. Así que era un peso menos que cargar, no había que pagar por lo que malamente recibes. Como todo tiende al cambio, para mejorar, deje la compañía para convertirme en civil, una más con el pueblo, pagando y viviendo con él y como él.

No hijo, no es África donde vivo, pero si, si nos quedamos todo el fin de semana pasado sin agua y ayer, cuando te mande mensajes, teníamos ya cinco horas sin luz, claro, sin agua también… y lo mejor, de todo, es que no tuvimos electricidad en toda la noche!! Y estamos en VERANO!!

NO me quejo, solo te cuento la historia que parece increíble en pleno siglo XXI ¡!! yey
PS: el apagón me dio tiempo de disfrutar, por primera vez desde que me pasé a este apartamento, de sentarme en una mecedora en el corredor de la casa, descansar, leer y terminar mis primeros dos libros del año: Ensayo sobre la ceguera, de Saramago, que está demasiado bueno y Actividades para ayudar al niño a aprender, de Ken Adams, adelantar un montón en el libro de Naomi Klein, buenísimo, sobre el desastre latinoamericano logrado por los Chicago Boys, Shock Doctrine. Nada pasa para mal!!!
Al caer la tarde, a eso de las seis, cuando ya la luz no estaba nada más que en el montón de estrellas del cielo, doña Marielos y colgabamos de lo alto del portón eléctrico, que había que convertir a manual para poder cerrarlo!!! Asi que escalera, foco (para algo sirve el foco del celular) en mano y mucha paciencia, me trepé hasta lo alto, como tres metros y logramos el objetivo, luego de reírnos mucho con el comentario, Dos mujeres con Dios, quién puede contra ellas??? Y nos fuimos a dormir, sabiendo que abierto o cerrado el portón, igual estamos a la mano de la delincuencia, pero, cerrado el portón se ve más bonito!!

Que tengan un feliz día!!

lunes, noviembre 24, 2008

Cuando pasan los dias



Lo que pasa es que han ido pasando no solo los días, sino también los meses y entre el trabajo y las ocupaciones propias del servicio de la comunidad, no me he dado el tiempo para escribir... siempre es bueno el reencuentro con personas queridas, el que te encuentren o el conocer a alguien que ya conoce parte de tu familia y todo esto me paso hace poco.

Mi amigo Fernando regresó de Argentina y no podía creerlo! fue de esas alegrías que uno no se imagina puede sentir. Fer ha sido de los pocos amigos que he hecho en este pueblo del pacífico y siempre hemos compartido gustos afines: música, la compu, las buenas comidas, conversaciones y los hijos, él los suyos y yo los míos. Sus chicos fueron mis alumnos y los he querido desde entonces. Fer me enseño a reparar la compu, a tenerle paciencia y esperar. Es generoso y sincero. Un buen amigo, Fer que dicha que estas de vuelta, te extrañe mucho.


Por medio del blog de familiagamboadecostarica, me han contactado varias personas, que por alguna razón buscan a alguien. Una mujer en especial me contacto, con deseos de saber el paradero de uno de mis tíos. Ella había compartido su niñez y su vecindario, en México, con mi tío y su familia. Gracias Adriana, ojalá puedas volver por Costa Rica y tener la oportunidad de conocerte en persona, mientras tanto, esperare la oportunidad de regresar por México y localizarte.



Ale es otra de estas alegrías de reencuentro!! Su hermano me localizó, a través de alguna dirección email... Ale y yo fuimos compañeras del cole, en Limón, mejores compañeras. Romano, su hermano trató de conectarnos, pero de esto hace ya más de un año y no es hasta ahora que logramos conversar (chatear sería la palabra correcta).Visita pendiente para Diciembre o Enero, cuando vengas Ale. Acá nos vemos.

También apareció el Macoy!!! hace como 15 años no lo veo, pero nos hemos juntado de nuevo, a través de un espacio en internet, creo que es en SONICO. Increíble, el Macoy tiene ya 30 años, y dos niñas... Hoy chateamos largo y tendido... muchos recuerdos por compartir, media vida que contarnos... Cuando quieras, en Quepos, para que conozcas!!!

lunes, agosto 18, 2008

Los lunes y el derecho a portar armas en Texas

Generalmente los lunes voy animada a dar clases, pensando en los planes para la semana y las cosas que vamos a realizar, lo que tengo pendiente y las reuniones con las familias… todo me da una sensación de estar viva y agradecida por todo lo que tengo. Los lunes me gustan, a diferencia de otros días, es un día que disfruto mucho.
Pero, este lunes en particular, a pesar de que lo inicié con alegría y motivación, el escuchar la radio y la noticia primera, me dejaron muy desanimada.

Dice la radio que en Texas, en un sitio mal pronunciado por el locutor, se dio permiso a los maestros de portar armas para ir a dar clases a sus escuelas, a partir del inicio de lecciones en setiembre.

De momento creí que el locutor estaba dando una broma, pues incluso se fue un poco más allá, subrayando que los padres, estudiantes y profesores estaban satisfechos con la decisión. La cual fue tomada para que los profesores, en la eventualidad de que un alumno trate de hacer una locura (matar y disparar) como ha ocurrido en otras ocasiones, pueda defenderse y defender a sus alumnos…

lunes, junio 09, 2008

jueves, junio 05, 2008

El Alma y las botas de lluvia de la "T"

Mientras disfrutábamos de un día más de lluvia, todos preparados con nuestras botas después de la merienda, tuvimos tiempo para sacar algunas fotos…

No imaginábamos que la lluvia que desde el domingo 25 de mayo estaba cayendo sin cesar, iba a ponerse peor… la fiesta de las botas siempre nos permite descubrir nuevos elementos en el patio de la escuela. Y esta vez, ¡La novedad eran las botas de la “T”!


Pero la lluvia traería algo más que divertirnos con las botas y descubrir elementos en el patio. Íbamos por la tercera mañana de en fila, sin sol, con aguaceros y mucho viento. Hasta Priscila, la “T” nueva de Prekinder, recién llegadita de Heredia, se puso suéter para protegerse del frío que provoca el viento en los pasillos del cole.

A su pesar, esa mañana me dijo que de verdad necesitaba otra cobija para dormir, si seguía este tiempo. Yo únicamente le sonreí, porque semanas antes habíamos hablado de la reacción de todos en la zona: en cuanto empieza a llover relucen las jackets y los suéter de ir a San José. Y, Prici, admirada, me dijo que no se lo podía imaginar… al menos, ya era parte del equipo con frío, pues ese día se trajo un suéter, que como me dijo “es como el más viejo, nunca imaginé que lo iba a ocupar en este lugar. Es que en Quepos siempre hace calor”.

El miércoles por la noche ya nos habían dicho que se estaba originando una tormenta tropical al frente de nuestras costas pacíficas, algo que yo no había escuchado en casi quince años de vivir por acá… además, se informa, que otra más se va a juntar y que se espera mucha lluvia, mucha lluvia.

Esto quiere decir que de nuevo, el jueves, me voy con mis botas nuevas para clases. La “T” Marisol me llama para decirme que en Parrita llueve tanto que ella no viene a trabajar y tampoco vienen los chicos de esa zona, pues luego no tendrán cómo regresarse si se sale el río (normal en tiempo de lluvias).

Así que para esa mañana del día jueves, ya la mitad de la población de la escuela no estaba. Los chicos del cole se encuentran en Alajuela, disfrutando de un campamento, los de Parrita no vienen y eso incluye no sólo a la “T” Marisol sino también a Marlene de Primer Nivel, Bogarían el de Sociales, Vera la de Arte y la secretaria administrativa de la dirección, la asistente de Roxana la sicóloga, los chicos de primaria y los de nivel inicial (dos busetas y varios carros que no estarán en el parqueo del cole). Tamaño poco de gente.

La lluvia sigue y la orden de la dirección es empezar a devolver a los chicos conforme vayan llegando, a las 8:30 AM ya no quedan niños, solo Ximena de Quinto Nivel y las maestras están desesperadas por irse, pues la lluvia es torrencial y el viento increíble. A las nueve de la mañana sólo quedamos algunas del personal, sacando el agua de lluvia que se ha apoderado de las oficinas administrativas, se suben las unidades de cpu sobre las mesas de los dos laboratorios de informática, para prever que cualquier inundación las eche perder. Ya no cabía la menor duda que las cosas se pondrían peor cada vez y con rapidez.

Como a las nueve, don Wilber llega por mi en su taxi y me despido de las compañeras que quedan aún, sobre todo a la Chela le advierto que no deben quedarse porque se va a poner peor, lo cual sucede, pues una hora más tarde, salieron con el agua a la cintura hacia la carretera principal, cortando a través de los jardines, ya que la calle de entrada a la escuela era un guacal llenito de agua.
A esa hora ya el río se había dividido en dos cauces, con fuerza, ambos, suficiente para arrancar el asfalto de la calle.
Así sucedió en la entrada a Paquita. El asfalto arrancado por el río fue a dar dentro de la casa de la familia que vive ahí mismito al lado del abastecedor, justo al frente de la ferretería que perdió la tapia y le cayo encima a otra casa, cosas que pude constatar personalmente cuando fuimos a levantar lista de los damnificados en Paquita el viernes al medio día (pero, de esto les contaré después).

A todo esto, ya Parrita estaba totalmente inundado, muchas familias fueron evacuadas, pero otras no, la comisión de emergencias local estuvo movilizando gente desde temprano el día anterior, se tomaron muchas precauciones, pero sin embargo los resultados eran evidentes en los avances por la televisión, lo único que se veía era el caos y la destrucción que el río Parrita estaba haciendo en toda la zona.

Pero nadie decía ni sabía lo que estaba sucediendo en Paquita, en nuestra propia comunidad y ante nuestros ojos. Algunas personas se preocuparon y así fue como Iguana Tours sacó en sus camiones a los ancianos del Hogar y los trasladaron a lugares seguros, ayudas aisladas y de algunas compañías, como Palma Tica, ayudaron a evacuar gente hacia otros lugares donde había menos peligro…

¿Y la comisión local de emergencias, la de nosotros, la Quepeña, la que tenía que estar ahí precisamente, antes que nadie?

Pues brilló por su ausencia y brillo hasta encandilar la ineficiencia, el desorden y la prepotencia, la charanga y la politización de las decisiones, el seguimiento de protocolos inhumanos y estúpidos ante una crisis evidente que afectó a toda una comunidad, más de trescientas familias (nosotros las visitamos, una por una, casa por casa), a quienes no les llevaron ayuda, ni siquiera agua, cuando más lo necesitaron.

No me duele ni me molestan los improperios que nos dijeron cuando fuimos a visitar las comunidades de Paquita, la indignación de la gente ante la inefectividad de la comisión era verdadera, justa y comprensible.

El viernes, ya pasada la lluvia y dejados destrozos y desastres en cada lugar del país, volvimos al cole a ver cómo estaba todo. Para nuestra alegría y con gran sorpresa, vimos las aulas secas. Agradecidas con Dios porque estuvimos en medio de la tragedia, conversamos sobre todo lo sucedido a cada uno de nosotros. Así nos dimos cuenta que a Yiye le cayó encima el roble que estaba al lado del puente del río Paquita, pero que no le cayó a su carro sino al de un amigo que tiene la peculiaridad de que cada vez que viene sucede alguna tragedia. También supimos que no era idea de nosotros, sino que verdaderamente nadie había podido comunicarse vía telefónica con Marisol, ni Marlene ni con nadie porque no había servicio telefónico en el área de Parrita. Nadie sabía nada de Parrita, todo era lo que se decía en la tele y no era mucho, las mismas informaciones las daban ya por dos días seguidos. No había paso para ninguna parte.

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